Consejos sobre la Confesión: de San Francisco de Sales (1)

"Ten siempre un verdadero disgusto por los pecados confesados, por pequeños que sean, y haz un firme propósito de enmendarte en adelante.

Muchos confiesan los pecados veniales por costumbre y como por cumplimiento, sin pensar para nada en su enmienda, por lo que andan, durante toda su vida, bajo el peso de los mismos, y, de esta manera, pierden muchos bienes y muchas ventajas espirituales.

Luego, si confiesas que has mentido aunque sea sin daño de nadie, o que has dicho alguna palabra descompuesta, o que has jugado demasiado, arrepiéntete y haz el propósito de enmendarte; porque es un abuso confesar un pecado mortal o venial sin querer purificarse de él, pues la confesión no ha sido instituida más que para esto."

Fuente: La Filotea o Introducción a la vida devota Cap.XIX