¿Todo lo malo que hacemos o todo el bien que dejamos de hacer es pecado?


+ No; no todo lo malo que hacemos ni todo el bien que dejamos de hacer es pecado en sentido propio. 

El pecado solo se comete “pudiendo, sabiendo y queriendo”

Aquí entendemos por “cometer pecado” el haber realmente ofendido a Dios y ser por tanto merecedores de castigo o “culpables” ante Él y ante nuestra conciencia.

Podemos decir que a Dios se le ofende sólo cuando haces el mal “sabiendo, queriendo, y pudiendo”, mientras que al prójimo lo puedes dañar incluso sin querer.

Por esto la sociedad civil te puede castigar aunque no hayas cometido pecado, porque el juez no puede ver tu conciencia, pero sí el daño que causaste.
Por esto mismo es un contrasentido el que una sociedad antirreligiosa “absuelva” poniendo en libertad a un delincuente peligroso cuando el psicólogo demuestra que tiene un “trastorno mental grave”. El loco no tiene pecado ante Dios, pero la sociedad civil se tendría que defender de él siempre para no destruirse.

Fuente: He pecado contra Ti. Moral básica, moral de la confesión.  P. Alfonso Diez de Sollano. SDB.