¿Es lo mismo “pecar” que “ir contra una norma o ley”?

+ La triste experiencia indica que, cuando nos acostumbramos a “hablar del pecado como un ir en contra de la ley”, acabamos por reducirlo a un “estar en contra de ciertos principios abstractos, intocables e impersonales”, en donde no tenemos que hacer presente en nuestra conciencia ni a Dios ni al prójimo, que es lo que debería interesarnos más.

Esta hablando constantemente de “faltas a la ley”, nos lleva poco a poco a sentir “el pecado como una cosa” y no como una relación equivocada en donde herimos o lastimamos a “personas concretas”, es decir, a Dios y al prójimo.

Tan es así que muchas veces se deja de hablar de “los mandamientos de Dios” y se habla de los “mandamientos de la ley de Dios” o simplemente de “los 10 mandamientos”, que son expresiones en donde Dios va quedando cada vez más “lejos” o más “olvidado”.

Una consecuencia de esto es que muchos, niños y adultos, se confiesan de sus pecados no pensando en Dios “sino solo en los mandamientos”.

+ Por otra parte, “tampoco es correcto decir que es lo mismo pecar que quebrantar una ley”, porque hay muchas ocasiones en que se puede quebrantar la ley sin ofender a Dios y otras en donde podemos ofender a Dios aunque no haya una ley especial. Ejempos:

- Por estar enfermos podemos dejar de cumpir la ley de ir a Misa los domingos, aunque esté mandado

- Aunque no estuviera prohibido expresamente por ninguna ley, el echar desperdicios en un determinado río puede llegar a ser un pecado si sabemos que daña al prójimo que está mas adelante.

- Aunque no haya una ley particular que mande participar en una manifestación en contra de un gobierno injusto, el no asistir a ella puede llegar a ser pecado cuando, para fortalecer el triunfo de la justicia , deberíamos de manisfestar públicamente nuestra inconformidad

+ Ademas podemos decir incluso que “tan no es lo mismo hablar de pecado que de ir en contra de la ley”, que muchas veces debemos ir en contra de ella, al menos como esta escrita, cuando se trata de hacer realmente lo que Dios quiere de nosotros en un caso concreto. 

Cuando se debía cumplir la ley suprema del amor, Cristo Jesús fue muchas veces en contra de “la ley que llamaban de Dios” y que incluso estaba escrita en el Antiguo Testamento de la Sagrada Escritura.

Ejemplo:

- Jesús al ver a una mujer que estaba enferma hacía 18 años, la llamo y le dijo “mujer, quedas libre de tu enfermedad”

Pero el jefe de la sinagoga, indignado de que Jesús hubiese hecho una curación en sábado, se puso a decir a la gente: “hay seis días en que se puede trabajar; vengan en esos días a que los curen y no en día de sábado”

Jesús le replicó diciendo: “¡Hipocritas! ¿no desatan ustedes a su buey o a su asno para llevarlos a abrevar” y a ésta que es hija de Abraham, a la que ató Satanás hace ya 18 años, ¿no estaba bien desatarla de esta ligadura en día de sábado?” (Lc. 13,10ss)

Fuente: He pecado contra Ti. Moral básica, moral de la confesión.  P. Alfonso Diez de Sollano. SDB.