¿El utilizar anticonceptivos es pecado leve o grave?

La anticoncepción es un comportamiento que pone seriamente en peligro valores fundamentales. Por eso constituye materia grave de pecado.

Para mayor claridad, conviene esquematizar las numerosas destrucciones de valores que la anticoncepción implica objetivamente:

1. No aceptación de su misión de «ministros» y «colaboradores» de Dios en la transmisión de la vida.
2. Pretensión de convertirse en «árbitros» del designio divino.
3. Envilecimiento de la sexualidad humana y, por tanto, de la propia persona y del cónyuge.
4. Falsificación del lenguaje sexual hasta hacerlo objetivamente contradictorio.
5. Eliminación de toda referencia al valor «vida».
6. Herida mortal («falsificación de la verdad interior») del amor conyugal mismo.

El «no» a la vida, que el uso de un anticonceptivo grita con su misma denominación, se presenta así también, y ante todo, como un «no a Dios», Ya lo puso de relieve con fuerza Pablo VI en la Humanae vitae. También conviene citar íntegro ese pasaje: «Un acto de amor recíproco que prejuzgue la disponibilidad a transmitir la vida que Dios creador, según particulares leyes, ha puesto en él, está en contradicción con el designio constitutivo del matrimonio y con la voluntad del Autor de la vida. Usar este don divino destruyendo su significado y su finalidad, aun sólo parcialmente, es contradecir la naturaleza del hombre y de la mujer y sus más íntimas relaciones, y por lo mismo es contradecir también el plan de Dios y su voluntad» (n.13)

Fuente: www.corazones.org


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