Siempre podemos volver a empezar

Un consejo muy provechoso.
Si alguien no ha hecho una confesión general de toda su vida, sepa que le servirá de gran provecho para su adelanto espiritual y para la paz de su espíritu el que se consiga un librito que hable acerca de como hacer una buena confesión y lo lea despacio dos o tres veces, y despues busque un Sacerdote que sea comprensivo y muy espiritual y haga una confesión de todos los pecados que recuerde de su vida.
Aquí una "Guía para hacer una buena confesión" puedes bajarla e imprimirla.
Vera que alegría tan profunda la que va a sentir. Es un comenzar una nueva etapa de su vida en cero pecados.
Es un "borron y cuenta nueva".
Y pídale al confesor que le conceda tambien la absolución de todos aquellos pecados que se le hayan olvidado o se le hayan quedado sin confesar. Entonces sí que se cumplirá lo que dijo Jesús: "A todo el que le perdonen los pecados le quedan perdonados" (Jn. 20,23)
Pedir esto es como repetir lo que el salmista le suplicaba al Señor: "Oh Dios: perdóname los pecados que se me ocultan" (Salmo 18). Y Jesucristo nos dirá lo que le dijo al paralítico y a la pecadora: "tus pecados quedan perdonados".
¿Qué mejor nos puede decir?
Será la más consoladora de todas sus noticias.


Fuente: Combate espíritual. P. Lorenzo Scúpoli.